Datos y apuntes que pueden ayudar para estudiar y escribir la historia del Uruguay en la Antártida
martes, junio 02, 2009
Senador Gustavo Penadés: Una mirada a la Antártida
Por el Senador Gustavo Penadés
17 de Noviembre 2008
fuente: lacalle.com.uy
Hace 92 años, a instancias de un grupo de oficiales de la Armada, partía de Montevideo el "Instituto de Pesca 1". En tiempo récord se había aprestado un pequeño buque pesquero de 340 toneladas para acudir al rescate de la tripulación del explorador Sir Ernst Shackleton, que había logrado alcanzar la Isla Elefante luego del naufragio del "Endurance" en el mar de Weddel.
Impedidos de acercarse a la Isla, por la presencia de hielos, deben regresar a Puerto Stanley donde se reparó la máquina del buque y, por orden superior, retornan a Montevideo siendo recibidos como héroes.
Pasados muchos decenios sin que se recordara aquella gesta, fue en ocasión de la Campaña Antártica 1995- 1996 cuando se colocó en la Isla Elefante una placa en homenaje a aquella heroica tripulación. Pero ya antes, la confluencia de distintas circunstancias habían llevado a nuestro país a comenzar a desarrollar su conciencia antártica. Si bien en todo ello influyó la coyuntura internacional, no es menos cierto que desde los ámbitos de las Fuerzas Armadas se fue impulsando la idea de que Uruguay no podía estar ausente de la Antártida, y así es que a lo largo de los años se fue acumulando valiosa experiencia, la que sería fundamental a la hora de las campañas antárticas nacionales.
La experiencia antártica es quizás una de los pocos ejemplos que podemos exhibir de políticas públicas que obedecen a un imperativo estratégico nacional. En ese entendido, con mayor o menor énfasis, desde hace décadas, los sucesivos gobiernos reconocen la importancia de la presencia uruguaya en la Antártida y apoyan el empeño puesto en dicho objetivo, fundamentalmente por parte de las Fuerzas Armadas. Pero hallamos otro elemento de gran significación, la experiencia uruguaya en la Antártida marca también un singular campo de colaboración interinstitucional que merece ser resaltada. Civiles y militares, aunados por un objetivo superior. A su vez, las Fuerzas Armadas, en muchas ocasiones haciendo verdaderas maravillas con los medios disponibles, posibilitan que nuestro país participe con dignidad en los ámbitos internacionales que en un futuro tendrán un papel de primordial importancia en el destino de dicho continente.
Debemos tener en claro que la Antártida ya está en la mira de muchos intereses que vislumbran la posibilidad de utilizar los recursos allí existentes. Al igual que la explotación de recursos en el Ártico hasta hace poco parecía imposible y hoy ya no lo es y determina que los estados limítrofes mantengan diferendos por las áreas a las que pretenden tener derecho; los avances tecnológicos, las necesidades crecientes de alimentos, petróleo y minerales abren para la Antártida posibilidades hasta ahora insospechadas.
Como se advierte, la consolidación de la presencia en la Antártida es un objetivo estratégico de enorme trascendencia.
Dicho propósito requiere, además del bienvenido reconocimiento simbólico, los recursos económicos necesarios para cumplirlo a carta cabal.
El Teniente de Navío Roberto Elichiribhety, comandante del "Instituto de Pesca 1" expresaba la voluntad de los marinos uruguayos de "imponer a la dura impenetrabilidad de los hielos la tenacidad perseverante de nuestra sangre". Hoy dicho deseo no debe ser el de unos pocos, sino el de la Nación toda.
domingo, mayo 24, 2009
Antártida - Continente de los más para los menos.
Análisis de la Antártida, el Tratado Antártico y los reclamos de los diferentes países en 1979.
Este libro es fuente de consulta sobre aspectos históricos relacionados a la Antártid.
Autores: Dr. Hebert Arbuet Vignali, Dr. Roberto Puceiro Ripoll, Dr. Belter Garré Copello.
Editado por Fundación de Cultura Universitaria. Montevideo, 1979
Antartida - Continente de los más para los menos -1979
domingo, mayo 03, 2009
Aterrizaje del FAU 031, en la Península Antártica, por primera vez
Fragmento de un documental de Canal 3 de Paysandú (Uruguay), filmado durante la visita a la Base Artigas en la Antártida en 1996. Un aporte para la historia del Uruguay en la Antártida
Fragmento de un documental de Canal 3 de Paysandú (Uruguay), filmado durante la visita a la Base Artigas en la Antártida en 1996. Un aporte para la historia del
sábado, abril 18, 2009
El libro "Antártida Uruguaya", del Prof. Julio C. Musso - 1970
El libro “Antártida Uruguaya” fue escrito por el Profesor Julio César Musso, fundador del Instituto Antártico Uruguayo y publicado por el diario EL PAIS, en adhesión a la Primera Convención Nacional Antártica, realizada entre el 24 y el 27 de abril de 1970 en salones de la Biblioteca Nacional, en Montevideo, Uruguay.
PROLOGO de este libro, escrito por el Profesor Musso en 1970
Por múltiples requerimientos, es que nos hemos animado a imprimir nuestras Audiciones Radioeléctricas, especialmente dedicadas a la Antártida.
La conversión de audiciones de esta clase, en libro, lleva de si una reelaboración y con la cual enfrentamos dilema: o se pierde la expresión oral original y conocida, por introducción de expresión literaria o, se mantiene aquella mediante adición de referencias, comentarios y documentos, que si bien están implícitos en la audición, requiere, ello si exégesis de cada una de éstas, en los efectos de mantener unidad de expresión y temática.
Mantenemos pues, fidelidad en el discurso radiado e introducimos todas aquellas referencias importantes a través de la transcripción de documentos básicos— Documentación Anexa— y entre los cuales, se destacan sucesos y acciones realizadas en los últimos diez años. Tal es en esquema, el propósito referido a la forma y estructura de éste, ahora libro.
En cuanto al destinatario, también de él nos hemos preocupado, puesto que si bien Antártida es tema muy importante, no por ello y de necesidad o simultáneamente, es de carácter común.
En oportunidad de decidirse el certamen para los diseños, construcción y ulterior emplazamiento, del monumento a José Gervasio Artigas, nuestro insigne compatriota Dr. Juan Zorrilla de San Martin, dedicó la Epopeya de Artigas, a los artistas interesados o seleccionados, para la ejecución de esta magna obra.
Nosotros tomamos esta preocupación de Zorrilla, en cuanto al destinatario y por ello, dedicamos este libro a los investigadores nacionales y también, porque no decirlo, a los foráneos, puesto que el tema da también y mucho, para todos ellos.
El investigador de nuestros días, no tiene como el artista, excelencias y excepciones y su obra, cuando culmina, carece del acabado propio exigido por el arte, e incluso, no tiene perfil personal, puesto que la progresión de cada investigación que toma, sigue al suceso, fenómeno, cosa, espacio, reflexión o formulación, no teniendo en ello cabida, por su inmensa amplitud, la pertinente personalidad del investigador nato.
Con lo precedente, queda pues en claro, que este libro que constituye juicio, está fundamentalmente dirigido a la consideración de estos investigadores, para proseguir en la tarca que culminará con la radicación permanente de Uruguay en la Antártida.
El tema dominante y objetivo de este libro es el Continente Antártico en general, así como de la Antártida Uruguaya, en particular.
Este objeto, a la par que amplio y original, requiere cuidadoso enfoque y permanente auxilio de múltiples disciplinas científicas, jurídicas, tecnológicas y políticas. La subordinación de éstas al tema central y dominante, es debido a que Antártida constituye un espacio de naturaleza, similar en concepción, a otros espacios no pertenecientes a Estado alguno, cual resulta el alta - mar océano, profundidades, suelos y sub - suelos marítimos, atmósfera terrestre, espacio ultra - terrestre, cuerpos celestes, fueren planetas o satélites naturales. Con ello se demuestra que no es posible y a través de una única disciplina científica, entender y penetrar en la Antártida. Determinado el objetivo y pertinente enfoque, es posible entonces la progresión culminante de nuestro particular esfuerzo: determinar la existencia misma, física, de la Antártida Uruguaya, en el Continente Antártico y aun cuando no se haya efectuado ocupación territorial ni acciones de dominio.
En nuestro medio, no es fácilmente admisible la consideración de un campo u objeto de conocimiento, a disciplinas múltiples, tan necesario sin embargo en el caso de Antártida.
La investigación persistente y continuada sobre este magno objeto, permite no obstante, esta libertad de excepcional aplicación, rígidamente ensamblada en métodos científicos, superando, con ello, obstáculos políticos de consideración.
lunes, marzo 30, 2009
Uruguay atlanticense y los derechos a la Antártida
PROLOGO del Profesor Julio C. Musso
A mediados de 1973, el Instituto Antártico Uruguayo ha, constituido los Grupos de Trabajo Científico, conforme el ordenamiento del S. C. A. R. (Comité Científico de Búsqueda Antártica) y entre los cuales se destaca hoy el Grupo de Trabajo Arqueológico‐Histórico a cargo del Prof. Leslie T. Crawford.
Es con honor para nosotros presentar URUGUAY ATLANTICENSE, a la consideración de los lectores de habla española, así como a la comunidad de investigadores de las disciplinas históricas, fundamentalmente universales.
Esta obra puede considerarse primera en su clase, por cuanto pone vivísima luz sobre todo el proceso histórico de descubrimiento geográfico, radicación de poblaciones y esfuerzo de navegación exploratoria en la inmensa área marítima soberana de España, cuyo centro de operaciones, radicado en el Montevideo del siglo XVIII, consolidó los incipientes accesos marítimos a la Tierra Austral Incógnita o Antártida, poniendo vigencia en las rutas por el Cabo de Hornos y Estrechos Magallánicos, hasta la época‐misma de la apertura del Canal de Panamá en 1913 y fin histórico de la navegación vélica.
URUGUAY ATLANTICENSE es pues, una obra de base y consulta para especialistas, cuales para docentes, así como texto importante para la Enseñanza Media y Superior en los niveles universitarios del país.
Importa destacar que el Instituto Polar Scott, de Cambridge, Reino Unido, que al celebrar la creación del Grupo de Trabajo Arqueológico del I. A. U., dice:
"En la actualidad, los estudios en este campo presentan grandes lagunas y no habrá oportunidad de avanzar en nuestros conocimientos del primer período de la historia de la Antártida, si no existe mayor conciencia de la evidencia y testimonios que deben ser documentados. Por intermedio del S.C.A.R. esperamos que se pueda lograr algún adelanto en este campo ‐ H. G. R. King".
Por nuestro intermedio, el Instituto Antártico Uruguayo felicita cálidamente al Prof. Leslie T. Crawford por el acierto, oportunidad y vigencia de estos extraordinarios testimonios, que ayudan a las más amplias formulaciones del Derecho Internacional Contemporáneo.
Prof. Julio C. Musso
Fundador y Presidente del Instituto Antártico Uruguayo entre 1968 y 1975
domingo, marzo 22, 2009
Testimonios del Dr. Grillo sobre la Antártida en 1986
Libro del Dr. Angel Grillo, donde cuenta sus andanzas en la Antártida por 1986... cuando recién en nuestro país se comenzaba a tomar conciencia de la improtancia de la actividad científica en ese continente.
Los pacientes de Ángel Grillo habrán de recoger de este libro una desconcertante imagen del doctor. Porque no ha de ser fácil reconocer al pulcro médico de los subsuelos de Impasa, ciudadano en los reinos de la Asepsia, en la figura de un hombre con camisa leñadora y pantalón vaquero, gorra de lana, botas y lentes de sol, además de un grueso rompevientos. Es que el libro de Carlos Mendive sorprende lo ocurrido cuando Grillo canjeó la certeza puntual de sus diagnósticos mediante tomografía y angiología computada, por la aventura de la investigación científica: una actividad que compromete a la imaginación más de lo que suele creerse. Y, en este caso, un desafío que reclama también el riesgo y el coraje. Pero, si esta metamorfosis del doctor Grillo puede resultar sorprendente, más acaso lo es esta otra circunstancia: el protagonista incuestionable de esta odisea austral no protagoniza, propiamente, nada, desde que la Antártida aparece aquí como el blanco confín que ha borrado las fronteras de las nacionalidades, para la edificación de una patria de la solidaridad. Allí, una viva lección cotidiana muestra la insuficiencia de cualquier acción individual y la necesidad que cada hombre tiene de los otros. Es curioso que este redescubrimiento de la índole esencialmente social de la criatura humana ocurra -precisamente- cuando el hombre ya no está casi en sociedad, sino librado a sí mismo en el escenario de implacables leyes biológicas y cambiantes meteoros. El relato de Carlos Mendive tiene la fuerza suficiente para aislar al hombre -a los hombres, mejor dicho- y enfrentarlos a la tranquila frialdad de algo tan seguro e incomprensible como el propio destino. Bien se echará de ver que -con todo esto- también Carlos Mendive está distinto en este libro, y su metamorfosis no es menos sorprendente que la transformación del doctor Grillo. En primer lugar, estamos habituados a ver cómo sus ojos -detrás de los cristales, es claro- escudriñan el mundo bien conocido de rincones, historias y personajes montevideanos. Aquí, Mendive solicita a su fantasía -si bien alimentada por una información cuantiosa- lo necesario para pintar una geografía remota y una humanidad diferente de la que se usa. En segundo lugar -y salvo en alguna situación excepcional o algún giro coloquial empleado al azar- no hay aquí humor de ninguna especie, de modo que Mendive aparece destituido de lo que es su natural oficio y vocación. El asunto - si bien se mira- no es de poca monta, porque desde Bergson se sabe que la risa es la sanción a los otros, de modo que, en su suspensión, Mendive habría sido ganado por una sutil forma de la solidaridad que es también hija de la Antártida. En algo, sin embargo, permanece Mendive igual a sí mismo, y es en su habilidad narrativa. El lector verá por sí mismo con cuánta destreza está aquí jugado cierto enigmático personaje -el alemán inseparable de su perro- que existe para la curiosidad. Se apreciará, asimismo, que cada capítulo gira en tomo a algún hecho de interés narrativo: a un incidente novelesco, se estaña a punto de decir. Y sin embargo, el relato no concede nada a la novela -ni una sola trampa, ni un solo pasaje para la seducción inauténtica- y se mantiene en los límites de la crónica. Mendive sigue siendo, en suma, el periodista, aunque no sea fácil enlazar la seriedad de su trabajo con el ánimo habitual de su "Farándula".
"Un Cálido Rincón" es un libro que nace como consecuencia de sucesivos encuentros y charlas entre un investigadora un narrador. El Dr. Bartolomé A. Grillo viaja a fines del año 1985 a la Antártida. Permanece en la Isla Rey Jorge -donde está emplazada la base científica antártica "Artigas"- más de tres semanas. Secundado por sus ayudantes técnicos, emplaza un laboratorio en la referida base. Durante ese tiempo examina la sangre y demás órganos de los pingüinos con el fin de hallar determinadas sustancias aptas para combatir la arterioesclerosis en el ser humano. A su regreso, relata sus vivencias a Carlos Mendive. El libro recoge no solamente la experiencia científica; sino, que, a través de su desarrollo, el lector ingresa a una desconocida zona que ofrece a cada paso las acechanzas de sus grutas, mares y oreas, como asimismo, nos hace conocer la solidaridad que nace entre los individuos que conviven entre sus hielos y extremas temperaturas.
Descargar el libro en versión digital
Ver más sobre las actividades del Dr. Grillo: http://www.seakrill.com/
miércoles, febrero 18, 2009
El Prof. Musso y su influencia sobre las expediciones de Brasil a la Antártida
por Julio Dornel
Publicado en www.uruguayinforme.com
17feb09
Amplio conocedor de la historia y la literatura del Estado de Río Grande del Sur, el periodista norteño Péricles Azambuya nos revela en esta oportunidad los antecedentes desconocidos sobre el origen de la presencia de su país en el continente antártico.
Integrante durante muchos años del Instituto brasileño de Estudios Antárticos como Miembro del Consejo Superior se vinculó a los integrantes del Instituto Uruguayo, fundamentalmente con el Prof. Julio Musso que lo presidía en aquella oportunidad.
De acuerdo al relato de Azambuya en el año 1979 visitó en Montevideo al capitán Jorge Chazzareta que presidia el Instituto Antártico Uruguayo.
"Fue en esa oportunidad que conocimos al historiador y periodista Dr. Leslie Crawford secretario de IAU lo que nos sería de fundamental importancia para ampliar nuestros conocimientos antárticos. Podemos decir que ahí comenzó la segunda etapa de la presencia brasileña en la Antártica al contar con la colaboración de un elevado número de especialistas uruguayos. Posteriormente y a nuestro regreso a Santa Vitoria recibimos la visita de nuestro particular amigo General Alfredo Souto Malán quien recorrió la zona comprendida entre los legendarios Campos Neutrales y el Fuerte de San Miguel.
En esa oportunidad conversamos sobre la posibilidad cierta de que Brasil marcara su presencia en la Antártica, mediante una nueva expedición naval al continente helado.
Posteriormente y presidiendo el Instituto Brasilero de Estudios Antárticos el Ing. Arístides Wiltgen visitó la zona donde recibió los mapas y estudios correspondientes a esta iniciativa. En esa oportunidad viajamos a Piriápolis (Uruguay) residencia veraniega del Prof. Julio Musso quien prometió todo su apoyo técnico y científico al Instituto Brasileño para que llevara adelante una expedición privada entre ambos países.
Lamentablemente el gobierno de excepción que vivía Uruguay truncó nuestros propósitos ante una campaña contraria realizada por la prensa en aquella oportunidad. Sin embargo Musso prosiguió con la iniciativa enviándonos semanalmente a Chuy el material de estudios que nosotros remitíamos puntualmente al Ing. Arístides Wiltgen en Río de Janeiro.
Consideramos al Prof. Julio Musso como uno de los mayores conocedores de la Antártica en el Río de la Plata, prestando además relevantes servicios al Brasil en su primera expedición entre los años 1982/83.”
“Llega luego la tercera fase de la presencia brasileña en la Antártica que fuera comandada por el Prof. W Besnard en el legendario Barón de Teffé que tuvimos el honor de tripular. Nunca vamos a olvidar el panorama avistado sobre la elevación andina de la Península de Palmer, tras un sensacional “mergullo” en las aguas del pasaje de Drake que une los dos grandes océanos –Atlántico-Pacífico- uno de los lugares más tumultuosos del mundo. En ese momento histórico Brasil ingresa en las regiones polares del continente glacial cumpliendo uno de sus grandes sueños.
De esta manera nuestro país conquista sus derechos sobre la Antártica sustentados durante varios siglos.
También un recuerdo para el Prof. Crawford nuestro amigo personal y coautor de mi libro FALKLAND o MALVINAS: El Archipiélago Reclamado publicado por la Universidad de Caxias en 1988.
No podemos cerrar esta nota sin mencionar a una insigne personalidad con quien mantuvimos relaciones epistolares de mucha utilidad y que nos abrieron las puertas en varias organizaciones gubernamentales que contribuyeron al éxito de la expedición.
Nos referimos al ilustre político Dr. Luis Alberto Lacalle que fuera posteriormente presidente de la República. Nuestros contactos comenzaron cuando era Senador y el tema de la Antártica comenzaba a interesar vivamente al Uruguay.
La peligrosa y arrojada travesía del Instituto de Pesca Nº 1 para salvar la expedición de Shacleton marcó la primera presencia histórica del Uruguay en la Antártica, disfrutando hoy de su Base Artigas en la península de Palmer, obra culminada por la alta visión del Gobierno del Dr. Lacalle Herrera y triunfo inigualable del pensamiento del Prof. Julio Musso”.
viernes, julio 11, 2008
"Un mundo sin fronteras", evento artístico realizado en la Base Artigas en 2006
INSTITUTO ANTÁRTICO URUGUAYO
DEPARTAMENTO DE RELACIONES PÚBLICAS
COMUNICADO Nº 805/RRPPIAU/06.-
Montevideo, 4 de mayo de 2006.-
Sres. Comunicadores
Oficinas de Prensa y Relaciones Públicas:
Presente
Por este medio, llevamos a su conocimiento que:
"Société Imaginaire" ha realizado en la Base Científica Antártica Artigas, un evento artístico de dimensión internacional, cuyo lema es "Un mundo sin fronteras".-
La Fundación BATUZ, promotora del mismo realizó un cortometraje, con la participación de 32 voluntarios de diferentes nacionalidades, donde se muestra una frontera humana, que se difumina en la nieve, materializando asi la obra del plástico Nicholas Batuz, expuesta actualmente en New York.
Quedando a su disposición por esta dirección electrónica, le saludamos muy atentamente.-
Departamento de RRPP del IAU.-
rrpp@iau.gub.uy
miércoles, marzo 12, 2008
El uruguayo Luciano H. Valette integró la dotación 1904 en Orcadas
El actual Destacamento Naval Orcadas (Armada Argentina) fue fundado el 22 de febrero de 1904 y es la más antigua estación permanentemente ocupada que existe en la Antártida.
A continuación transcribimos algunas vivencias del uruguayo Luciano Valette durante su permanencia en la isla Laurie en 1904.
Fragmentos del libro de Luciano H. Valette: Peripecias de la primera Comisión Argentina .
Fuente: La Auténtica Defensa de Campana
Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel./Fax: 03489-423631
Publicado en Boletín del Proyecto Antawa Marzo de 2004 - Noticias de la Antártida
En ¨Viaje a las Islas Orcadas Australes¨ publicado en Buenos Aires en 1906, dice el señor Luciano H. Valette:
¨El panorama que nos rodeaba era constituido de cerros escabrosos cubiertos de eterno hielo, témpanos formidables y enormes ventisqueros.
Nuestra habitación revestida exteriormente por una muralla de piedras era, sin ser confortable, muy sólida y debido a su edificación primitiva tuvimos siempre una ventilación natural excelente, tanto más necesaria cuanto que la sola pieza que la constituía era colectiva. Por esa circunstancia, la mala higiene domestica fue inevitable con motivo del amontonamiento de materiales en un reducido espacio, el cual servia a la vez de cocina, dormitorio, comedor, laboratorio, etc.¨
En días de cielo descubierto, a pleno sol, el paisaje es maravilloso.
Pero tal cosa ocurre muy rara vez. En aquellas latitudes, precisamente, predominan las tormentas con fuertes vientos y nevadas.
Y es lo que tuvieron que soportar nuestros hombres en los comienzos de su vida antártica. Tras una primera tormenta con ráfagas de 95 km. por hora desencadenada a fines de febrero, y que produjo la pérdida de algunas pieles de aves y peces que había coleccionado el señor Valette, encargado de los estudios de zoología, el 8 de marzo un segundo temporal mucho más violento aun llegó a amenazar seriamente a la pequeña vivienda cuyo parapeto de piedras fue derrumbado por el golpe de las olas que llegaron hasta 2 m de la puerta de Omond House.
Pasado el temporal comenzó la dura tarea de las reparaciones. Hubo que rehacer el parapeto que servia de protección a la casa, para lo cual se transportaron grandes bloques de piedra utilizando palancas y una considerable cantidad de piedras menores en trineos. Todo el material era de la falda de los cerros que se levantan a unos 100m. de las instalaciones. Casi todo el mes de marzo se empleó en estas tareas que dejaron casi exhaustos a nuestros inexpertos expedicionarios, recién llegados de Buenos Aires. En la madrugada del 4 de abril comenzó a soplar desde el sudeste un viento amenazador, a la hora no quedaba nada del parapeto y las defensas que habían
costado un mes de agotador trabajo. Todo cayó bajo los embates del mar que, en sucesivas y violentas oleadas, había llegado hasta el lugar. Y no solo piedras se llevó el mar; también algunos cajones de víveres, lo que fue peligroso para una expedición que permanecería totalmente aislada y sin ningún contacto con el exterior, por un tiempo que no podía ser establecido con certeza, ya que son las condiciones climáticas las que decidirán la fecha del relevo. La pequeña casa-habitación tuvo que se abandonada pues el agua la rodeó totalmente. Con el viento soplando a 110 km. por hora, el frío intenso y la molesta borrasca de nieve, los castigados hombres se dirigieron hacia la costa de la bahía Uruguay, más separada de los vientos del sudeste; llevaban consigo dos carpas para utilizarlas como vivienda temporaria, pero el furioso y enloquecido viento ni siquiera permitió desatarlas. La diminuta casilla de los instrumentos magnéticos fue la salvación. A ella se dirigieron los cinco hombres y en ella permanecieron en incomoda situación, pero al reparo, hasta las diez de la mañana en que amainó el temporal y aprovecharon para
penetrar en la vivienda y poner a salvo cuanto pudieron.
Valette mismo relató la situación: ¨Estabamos empapados y con mucho frío, pero el salvamento nos hacia olvidar todo. Mientras nos encontrábamos ocupados en esa tarea oímos unos crujidos terribles. El viento había arrancado el techo del deposito de víveres; la rompiente del mar llegaba a más de 50 metros adentro de la línea de las más altas aguas!
¨Eran las tres de la tarde y a pesar de la bajamar las olas aun alcanzaban al borde de la casita. El viento seguía en su furia.¨
¨Adentro de la cabaña era todo confusión y afuera, en el deposito de víveres, destechado, el cuadro era desconsolador. A pesar de todo esto no podíamos optar por el abandono de nuestra vivienda. A donde iríamos?¨
¨En el desgraciado caso de que el derrumbe de la cabaña se hubiera producido, pusimos un hacha al lado de la ventanita para hacerla saltar y salir luego por ella, pues la puerta hubiera quedado sin acceso¨.
¨Entretanto, llegaba la hora de la otra pleamar y el viento nada había calmado. La noche era horrorosa y el mar bañaba nuevamente los cimientos de la casita. En ese momento la obsesión de aquellos hombres era la siguiente pleamar cuya hora ya se aproximaba. Fue entonces que la Providencia quiso que el mar arrastrara a la playa unos grandes bloques de hielo que sirvieron luego para romper y disminuir así la fuerza de las olas¨, narra Valette.
Al día siguiente, concluido el temporal, comenzó de nuevo la tarea de las reparaciones. Hubo que arreglar el almacén de provisiones que había quedado sin techo y en desorden. Con los mismos cajones de víveres se hicieron las paredes y se utilizaron todos los elementos posibles y todas las artes del ingenio para hacer la mejor construcción posible.
"A fin de obtener tirantes y gruesos clavos -dice Valette-, tuvimos que deshacer un gran trineo. El techo se cubrió con lona y sobre ésta un tejido impermeable. Luego se fortificaron las paredes exteriormente con una espesa capa de piedra que acarreamos en trineo desde la falda de los cerros más próximos. Muchas de estas obras se hicieron con grandes dificultades, no solo por la falta de elementos,
sino debido a los fuertes vientos. La tarea era tanta y tan pesada que nuestros semblantes agobiados se asemejaban a presidiarios condenados a trabajos forzados.¨
Para el 22 de abril se concluyeron los trabajos y el 30 ya cubría la superficie del mar una gruesa capa de hielo, fenómeno tan esperado por los expedicionarios ya que el peso del hielo le hacia perder al mar toda potencia y peligrosidad.
En adelante el peor enemigo seria el hastío. Efectivamente, durante el invierno antártico la actividad es casi nula, salvo las tareas habituales domesticas y, sobre todo, despejar de nieve ventanas y accesos. La inclemencia del tiempo y la oscuridad, excepto unas pocas horas al mediodía, obligan a permanecer en la vivienda días enteros.
Si se piensa que la reducida Omond House era utilizada como cocina, comedor, dormitorio y laboratorio, podremos imaginar lo que fue la vida de los cinco integrantes de aquella primera comisión argentina en Antártida durante el invierno de 1904.
Repartiendo el tiempo entre las tareas domesticas, los trabajos específicos de cada uno, las largas caminatas en dos días muy buenos, llego el 31 de diciembre y con él el ¨aguinaldo de Año Nuevo¨, como dice Valette.
¨Gloria y contento -escribió-, era la corbeta Uruguay, la mascota polar de la Armada Argentina, que avanzaba lentamente entre los hielos en demanda del puerto.¨ Con ella llegaba el relevo para el segundo año del observatorio de Orcadas, y para nuestros hombres la hora del regreso.
Ver más información en:
http://www.lanacion.com.ar/575566
http://www.argentour.com/local-cgi/ToForo/index.cgi?msg=37http://es.wikipedia.org/wiki/Base_Orcadas
jueves, octubre 18, 2007
El primer vuelo de Uruguay a la Antártida: 28 enero 1984
Por Eduardo AguirreFue a partir de ese trivial instante perdido en el suceder de los acontecimientos, que comenzaron los interminables trámites burocráticos administrativos; algunos muy necesarios y otros no tanto, pero, imprescindibles todos para lograr los objetivos propuestos y especialmente para convencer a los indiferentes y los apáticos de siempre.
Se realizaron Estudios de, Estado Mayor, de Diseños, de Factibilidad, de Construcción y de Costos, que culminaron con la decisión de preparar un Fairchild FH-227D para apoyar al Instituto Antártico Uruguayo.
Luego de la esperada “Luz Verde”, desde el propio Comandante en Jefe emanaron las dos únicas, pero importantes, limitaciones que le fueron impuestas a la misión: la primera era que las tareas a realizar no podían generar costos y la segunda fue que se debería observar la máxima seguridad en la operación. Para cumplir con la primera, solo se requería emplear mucha imaginación, inventiva e ingenio y para la segunda, no teníamos ningún inconveniente en cumplirla, ya que éramos muy buenos profesionales. Pero además teníamos todos bastante experiencia en volar en zonas frías, ya que habíamos realizado vuelos por la ruta del Atlántico Norte, es decir habíamos ido y regresado hasta Holanda, en los F-27, haciendo escalas en Groenlandia, Islandia y el Labrador en Canadá. y sabíamos lo que se requería.
Ante un futuro que se veía tan cautivante, se puso en marcha voluntariamente un ánimo decidido que logra imponerse a los burócratas, los quejumbrosos, a los temerosos y displicentes de toda hora, que empuja a toda potencia los diseños y trabajos para modificar y adaptar al avión seleccionado, que fue el Fairchild FH-227D matricula 572 del Grupo de Aviación Nº 4 Transporte.
Los puntos más importantes a desarrollar fueron; un sistema de tanques “ferry” internos que aumentaron la capacidad de combustible en 4000 libras, se llevó la capacidad de 9000 a 13000 libras, por lo que se dispuso de una autonomía de 7 horas de vuelo. Esa autonomía eliminaba la condición de tener que planificar los vuelos utilizando un “punto de no retorno” y permitiría ir hasta la Isla Rey Jorge, hacer una aproximación, regresar a Punta Arenas, hacer una aproximación, volar hasta el aeródromo de alternado en Río Gallegos, hacer una aproximación y en la teoría el combustible se terminaría después de la arremetida, pero esa condición tan desastrosa de errar 3 aproximaciones era imposible que se diera, pero igual se previó. Luego se instaló el sistema de navegación Omega LTN-211, interconectado al piloto automático y al Director de Vuelo; además un radio altímetro Collins ALT-55 y se le agregó entre los equipos de comunicaciones, una radio de VHF de frecuencia naval.
Es interesante conocer algo de la historia de la invención y construcción de estos tanques de combustible auxiliares. Estaba todo realizado con partes del sistema de combustible de los viejos y honorables C-47, ya dados de baja.
Se encontraba conformado por tres tanques e impulsado por dos bombas eléctricas, todo incluido dentro de la bodega de carga. Finalmente se conectaba al sistema normal del avión, después de atravesar la parte presurizada a través de una pieza en T, hasta donde estaba la unión del punto de carga único. Todo el sistema fue inventado y realizado por los ingenieros y los técnicos del Servicio de Mantenimiento. Como pueden imaginarse al ser confeccionado con partes de un avión que ya no se encontraba en actividad y con mucho de ingenio, su costo fue cero, cumpliéndose así con las premisas restrictivas y le permitía al avión aumentar en más dos horas su autonomía.
Durante los vuelos de prueba se constataron algunos problemas menores que fueron rápidamente solucionados, como adaptar tubos de venteo y drenaje, pero lo más importante que se comprobó era que, con las dos bombas eléctricas funcionando, el trasvase superaba el consumo del avión y recompletaba los tanques principales colocados en las alas; con una sola bomba la cantidad trasvasada era igual al consumo, pero sin ninguna bomba funcionando, la propia presión del sistema de presurización hacía que igual subiera el combustible, pero en una cantidad algo menor al consumo de los motores, que era de 1800 libras por hora.
Por lo tanto era tan seguro que, como decía un ingeniero de vuelo, el “Bayano” Sánchez –“Esto es tan bueno que funciona hasta apagado.”
A los posibles integrantes de las tripulaciones se le dictaron cursos informativos sobre astronomía polar, sobrevivencia en zonas heladas, uso de equipo polar personal y manejo de las balsas salvavidas; se buscó y se recopiló información aeronáutica y geográfica y finalmente el entrenamiento de vuelo fue desarrollado por operaciones del Grupo 4, preparando las tripulaciones para el cumplimiento de la misión.
De toda esta etapa se sacó una conclusión importante, el tiempo de sobrevivencia en el mar, con el cuerpo mojado, era de solamente 2 a 3 minutos, por lo cual se solucionó un problema, en caso de amaraje... no había que preocuparse.
Con todo pronto quedamos a la espera, y finalmente apareció la resolución Nº 61.786 del 25 de enero de 1984, que fue la que le dio un marco legal a la primera misión del Uruguay al Territorio Antártico.
Con las primeras luces de la mañana del 27 de enero de 1984, decolamos con el FAU 572 de la pista 06 del aeropuerto de Carrasco a las 0605 y pusimos rumbo a Santiago de Chile, primera parte de la misión.
Cuando entramos en la cabina, entre los tres pilotos, cumplimos con el conocido ritual de dividirnos el vuelo con el típico sorteo poniendo papelitos en un gorro. Yo haría la primer etapa, la segunda la realizaría Méndez y la tercera Pallas y así seguiríamos rotándonos sucesivamente.
En el edificio de operaciones quedaron varios amigos que vinieron a despedirnos y desearnos suerte en el vuelo, pese a la tan temprana hora.
Nivelado y sobre la vertical de Ezeiza se nos presentó el primer inconveniente, la computadora del equipo Omega comienza a dar una alerta de mal funcionamiento, consultamos en el manual el código de error y su respuesta fue clara, se requiere su cambio. Por suerte habíamos traído una de repuesto que es sustituida en vuelo, reprogramándose, lo que nos permitió continuar volando y recibiendo la información sin más inconvenientes.
Luego de realizar el ya familiar procedimiento de aproximación por instrumentos que nos lleva por alrededor de un cerro y luego durante el tránsito estar atento a la torre del gasómetro, aterrizamos en el aeropuerto de Los Cerrillos a las 10.45, luego de 4 horas y 49 minutos de vuelo directo desde Montevideo.
Algunos pilotos del Grupo 10 de la Fuerza Aérea Chilena nos esperaban para brindarnos las últimas informaciones sobre el destino final. Sobre todo lo referente al estado actual de la pista, algunas condiciones meteorológicas especiales, típicas del lugar, extrañas para nosotros, pero habituales para la zona y las ayudas electrónicas de tierra disponibles en el momento.
El 28 de enero a las 08.40 decolamos de Santiago hacia nuestro próximo destino el aeropuerto de Punta Arenas, donde tomaríamos la decisión final.
Elegimos para esta parte del vuelo; que se realizó en su totalidad sobre la cordillera de los Andes, atravesándola de norte a sur; el nivel de vuelo 200 y luego el de 210, asegurándonos la máxima autonomía y una adecuada velocidad de crucero.
Pese a volar siempre sobre la cordillera, todo se desarrollaba sin inconvenientes, pero ya próximos al bloqueo del lateral del radio faro de Lago Argentino, mientras estábamos sobrevolando un frente frío, pero manteniéndonos en condiciones VMC (condiciones meteorológicas visuales) sobre el tope de las nubes, una turbulencia moderada rompió la monotonía del vuelo, turbulencia de aire claro producto del frente o de las montañas, breve, seca, pero lo suficientemente fuerte para recordarnos la realidad del vuelo... y que tuviéramos cuidado con la bombilla y el agua caliente al cebar.
Aun sobre la cordillera, volando a nivel 210 y ya acercándonos a Tierra del Fuego, comenzamos a notar un enrarecimiento de la atmósfera, lo que es acusado por una disminución de la velocidad indicada y una leve pérdida de efectividad de los comandos, ante lo cual decidimos descender a nivel 190.
A las 14.15 luego de seis horas y once minutos aterrizamos en el aeropuerto “Presidente Carlos Ibáñez del Campo” en Punta Arenas, realizando una panorámica recta final, vectoreados por el radar, sobre el Estrecho de Magallanes y con un viento arrachado de entre 40 a 45 nudos, normales para esa ciudad.
Luego de recibir la información meteorológica, establecimos por intermedio de la radio de HF del avión comunicación con el predictor meteorológico ubicado en la Base Marsh en la Antártida, quien, dadas las condiciones imperantes recomienda que es posible aprovechar ese momento para cruzar.
La decisión la tomamos entre los tres pilotos, vamos a proseguir el vuelo basados en los informes favorables de los meteorólogos de Punta Arenas, coincidentes con el de la Base Marsh y lo que pudimos apreciar en la foto que envió el satélite meteorológico GOES 8.
La situación que se nos presenta es la de un centro de baja presión que se encuentra ubicado sobre el canal de Beagle, produciendo nevadas en Ushuaia, con formación de hielo y turbulencia moderada, pero que está desplazándose lentamente hacia el Este.
Entonces tomamos la decisión: decolamos.
Dejamos la pista a las 16.16 con destino al territorio insular antártico. En la trepada empezamos a tener formación de hielo y comenzamos a activar los sistemas de deshielo y antihielo.
Por entre las nubes alcanzamos a divisar un paisaje entre desolador e impresionante, grandes montañas con nieve, glaciares que desembocan en el mar, bosques de altas coníferas y ningún signo de vida. Son las estribaciones de la Tierra del Fuego, es el final de América. Estamos atravesando “el fin del mundo”.
Inconscientemente sentimos que la tensión aumenta y recurrimos a un viejo recurso, hablar por radio, sintonizamos a CXJ; la estación del control de vuelos de la Base 1; y la voz clara y segura del operador nos responde enseguida, le informamos del cruce, la condición de vuelo y nuestra estima, la tensión va disminuyendo y el ingeniero sobrante comienza una nueva ronda de mate bien caliente.
Al llegar al nivel de vuelo 170 estamos en condiciones VMC (condiciones meteorológicas visuales), entre dos capas de nubes, decidimos mantenernos ahí, el centro de baja presión va quedando por debajo, atrás y hacia la izquierda de la ruta. Las características meteorológicas del área, indudablemente, difieren bastante de las habituales para nuestras latitudes.
El sistema de navegación Omega nos permite conocer con exactitud nuestra posición en todo momento y da precisión a nuestros reportes. Lateral las islas del Cabo de Hornos el ingeniero de vuelo que atendía el trasvase de combustible nos avisa que la bomba de combustible Nº 2 del sistema ferry ha dejado de funcionar. Ambos Suboficiales ingenieros de vuelo prestamente la desmontan, desarman y se ingenian para repararla con algún material improvisado. Luego de armada la prueban en vacío: funciona. La instalan nuevamente y se comprueba que la falla ha sido subsanada, solo treinta y cinco minutos pasaron desde que se produjo el inconveniente hasta su nueva puesta en funcionamiento, nos reímos y les comentamos a los ingenieros acerca de su celeridad y eficiencia y dado que son tan capaces, aprovechen sus conocimientos para calentar el agua y comiencen una ronda de mate para todos ya que el que teníamos se había enfriado.
A las 170 millas náuticas de distancia el radar de abordo mapea las islas de la península antártica, primero la Elefante y luego la Rey Jorge, que es nuestro destino. Más cerca, próximos a la isla aparecen en el radar unos puntos y luego de unos minutos los alcanzamos a identificar, son inmensos témpanos flotando el mar.
El control de área de March nos informa que las condiciones meteorológicas están empeorando rápidamente. Situación que también aprendimos ocurre normalmente en la zona, dejando desairadas todas las previsiones. El techo ha bajado a los mínimos, pero la visibilidad aun se mantiene bastante aceptable. Nos aprontamos para efectuar una aproximación por VOR (radio faro de muy alta frecuencia) para la pista 11, 30 millas afuera comenzamos el descenso y pronto estamos en condiciones IMC (condiciones meteorológicas de instrumentos).
Nos acercamos y los minutos pasan cada vez más lentos, en forma directa nos colocamos en la radial de acercamiento y entramos en la aproximación final, las nubes comienzan a quebrarse a los 500 pies de radio altímetro, que sube y baja cada vez que pasa por encima de los grandes témpanos. Luego vemos el reflejo de la luz en blanco y azul sobre esos grandes trozos de hielo flotantes de diferente tamaño que aparecen en el mar. Pese a la tensión del momento, igual todos aprovechamos para tomar fotos de la aproximación y de la isla que se acerca entre nubes. Ahora debajo nuestro solo pequeños témpanos y un mar grueso, encrespado y de color azul grisáceo. Los pingüinos parados sobre los hielos flotantes parecen levantar la cabeza para mirarnos pasar. Estamos llegando. Entre los jirones de nubes cargadas de nieve que se pega y corre sobre el parabrisas, aparece una mancha de forma rectangular de color marrón, marcada adelante por el parpadeo de las luces estroboscópicas, grandes paneles de color naranja indican la cabecera. Está colocada arriba de una barranca de unos 30 metros que cae a plomo sobre el mar.
¡ Pista a la vista !. – Pallas que venía “metido dentro del Director de Vuelo” realizando la aproximación, levanta la vista y confirma, - “Pista a la vista”. -“Terminado el control para aterrizar“- avisa el ingeniero de vuelo. -”Velocidades de aterrizaje: 110 y 85”.
Alguien comenta – “Pero... parece un portaaviones”.
Nos preparamos para aterrizar, el viento es de los 080º de 20 a 25 nudos, descendemos más y cruzamos rozando el acantilado y el radio altímetro sube de un salto mostrando la altura, ahí mismo empieza está la cabecera, cortamos todo y el avión toca el suelo rugoso de la pista de piedra compactada.
- ¡ Frenos y paso de hélice a cero grado ! ¡ Flaps subiendo a 16 y 1/2 !... La carrera de aterrizaje es corta, solamente unos 400 mts. El avión se detiene.
¡ Uruguay ha llegado a la Antártida !
Son las 19.35 del 28 de enero de 1984.
Detalles de la misión
Tripulantes (5):
Tte. Cnel. Av. Eduardo Aguirre
Tte. Cnel. Av. Jorge Mendez
May. Av. Roberto Pallas
Sgto. AT Arol Sanchez
Sgto. AT. Antonio Ferrari
Pasajeros (13):
Delegación del Instituto Antártico Uruguayo
la tripulación del FAU 572
Aeronave FAU 572 del Grupo de Aviación No.4 Transporte:
Fairchild FH 227D – LCD (Large cargo door)
Biturbohélice, motores Rolls Royce Dart 532-7L, con inyección de W/M. (agua metanol)
MTOW: 45.500 Lbs, MLW: 45.000 Lbs, MZFW: 41.000 Lbs, OW: 30.100 Lbs.
Carga de pago a la Isla Rey Jorge: 4.400 Lbs.
Aeródromo destino en la isla Rey Jorge:
Designación: SCRM
Localización: 62º11’30’’S / 058º57’00’’W
Pista: 1.305 x 50 mts
Orientación: 110º/290º
Radioayudas: NDB. IRJ 360. VOR. IRJ 113.3
Luces: Conos naranjas con balizas eléctricas, REILS Y VASIS.
APP: 119.7 TWR: 118.1
Plan de vuelo de la última etapa:
Desde PUNTA ARENAS a posición HORNO: 238 mn / 01 hr.17’.
Entre posiciones HORNO y DRAKE: 207 mn / 00.55’.
Entre posiciones DRAKE y KRILL: 143 mn / 00.39’.
Desde KRILL a la Base Tte. MARSH: 77 mn / 00.26’.
Totales: 565 mn / 03 hrs 17’
sábado, julio 21, 2007
Primer vuelo de la FAU a la Antártida
El Fairchild Hiller F-227 fue el primer avión de la Fuerza Aérea Uruguaya que aterrizó en la Antártida
martes, junio 26, 2007
Los puertos del Plata en la ruta antartica durante la "etapa heroica"
Cristina Montalban - Instituto Antartico Uruguayo.
Ricardo Capdevilla - Jefe del programa Museoantar, Dirección National del Antartico, Argentina
Este texto ha sido tomado del sitio web HISTARMAR - Historia y Arqueologia Marítima - http://www.histarmar.com.ar
que es publicado desde el 15 de Abril del 2003, por Carlos Mey -- Martínez - Argentina Direccion de e-mail: histarmar@fibertel.com.ar
"ACTA , NON VERBA" - "VERBA VOLANT- SCRIPTA
El presente trabajo fue presentado en el IX Encuentro de Historiadores Antarticos Iberoamericanos, realizado en Lima, del 19 al 22 de setiembre del 2005, en el marco de la XVI Reunion de Administradores de Programas Antarticos Latinoamericanos.
Derroteros de la Mar del Sur - n° 13 (2005), pp. 79-94
El objetivo de este trabajo es evidenciar la importancia que los puertos de ambas orillas del Plata tuvieron en el enlace marítimo con el continente antártico. Queremos dejar en claro que este informe no implica -de ninguna manera- realizar una pugna de méritos, ni argumentar o polemizar sobre teorías o reclamos jurídicos, tema que el Tratado Antártico, que rige para todos los países signatarios, hace totalmente injustificado.
La particular situación geográfica de la Antártida, aislada por un cinturón de mares, con profundidades abismales que lo separan de América en distancias de unos 1.000Km, y hasta 3.600 con relación a África, fue la causa de que durante siglos su existencia fuera mas supuesta que conocida. De manera lenta, dispersa y muchas veces fortuita, se fue delineando la cartografía tentativa de los mares australes, siendo una de las primeras informaciones sobre ella, la brindada en 1502 por Américo Vespucio.
Reportó tierras avistadas aproximadamente en 52° S, que corresponderían a las Malvinas, lo cual fue vinculado al descubrimiento del Estrecho de Magallanes, que en 1520 llevo a la teoría de que la Tierra del Fuego era parte del continente desconocido
Desde estos inicios nebulosos, hasta cubrir la extensa cronología de intrépidos viajes de la que se conoció como "etapa heroica marítima", Montevideo y Buenos Aires, signados por su position geográfica, resultaron fundamentales, y pautaron una serie de vínculos indiscutibles -en principio- con el "lejano Sur" y, en ese avance gradual, en el mismo registro histórico de la Antártida.
Europa y la pugna por las regiones australes
Como se conoce, las regiones australes estaban incluidas dentro de las posesiones de España, de acuerdo al Tratado de Tordesillas (7 de junio de 1494), que rectificó la divisoria territorial del mundo entre esa potencia y Portugal, marcada por bula del Papa Alejandro VI. Inglaterra no reconoció dicho derecho, sosteniendo que el único valedero era el de la acción de sus navegantes.
La potencialidad de la zona en cuestión para la caza de especies marítimas, fue el motivo de la presencia -hacia 1735- de balleneros y loberos ingleses. La meta inicial de Malvinas se conjugo con el establecimiento posterior de unas veinte loberías en la costa patagónica, y la ampliación del área de operaciones cuyo radio de acción alcanzo la Isla de los Estados, el Estrecho de Magallanes e islas aledañas.
Esta cuestión, unida a la preocupación por la vigilancia de la ruta del Cabo de Homos, que abría las puertas del Pacifico, instrumento la organización de las escuadras que al mando del general Pizarro y del comodoro Anson plantearon en 1740 la pugna por aquellas zonas. Vencidas por el hambre, la sed y las revueltas, ambas flotillas resignaron miles de vidas en esas aguas inhóspitas. Pizarro no logro impedir que las maltrechas naves del ingles llegaran al Pacifico, pero los puertos de Buenos Aires y Montevideo, en los que se refugiaron el Asia y la Esteban, de la menguada flota española, recogieron como único beneficio, un grupo de oficiales con experiencia en navegaciones australes, que seria utilizado por las autoridades platenses en viajes posteriores con ese destino.
En 1745, uno de ellos, el alférez de navío Joaquín Olivares, tomo el mando del navío San Antonio en procura de la instalación de una misión Jesuítica en las costas patagónicas. Si bien el proyecto se reconoció como impracticable, por no encontrar lugar adecuado para el establecimiento ni haber indígenas para poblarlo, resulto importante por el reconocimiento de la costa, que permitió a los españoles levantar cartas náuticas de la zona. En el mismo sentido, se debe hacer constar las dos expediciones sucesivas al mando de otro de estos destacados marinos, el teniente de fragata Manuel Pando. Realizadas a bordo del bergantín San Francisco de Paula -en octubre de 1766 y diciembre de 1768- van a encarar nuevamente la colonización de la costa patagónica mediante la catequización de los indios. En esta oportunidad se sumo a los objetivos de la misión la localización de posibles establecimientos extranjeros. Es de hacer notar que Francia también había advertido las ventajas de instalarse en las tierras australes. Dicha instalación abarcaría varios fines, bastante disimiles, pero complementarios en la política marítima de las potencias europeas: estratégicamente representaría una base de escala propia en la navegación hacia las Indias, económica-mente proveería de aceite de lobos y ballenas, añadiendo a esto los recursos de la pesca del bacalao y los bosques.
A cargo de hacer realidad ese objetivo zarpo, desde Saint Malo, Louis de Bouganville, recalando en Montevideo a fin de componer su fragata -L'Aigle- y aguardar a la corbeta L 'Sphinx.
El gobernador Joaquín de Viana, de acuerdo a la alianza entre ambos reinos, presto toda la colaboración a la expedición, aunque sospechando las intenciones que los franceses se guardaron de manifestar.
El 16 de enero de 1764 las naves zarparon rumbo a Malvinas, y el 5 de abril, terminada la construcción del fuerte, se llevo a cabo la ceremonia de posesión de las islas.
España, por su parte, consideró que si permitía la ocupación a los franceses, podría facilitar el contrabando con las costas de Chile y Perú; y, peor aún, no podría impedir que lo hicieran también los ingleses. Un arreglo diplomático, en que se reconocía el derecho de posesión español de las Malvinas, llevo a que se entregara Port Louis.
Desde Montevideo zarpó Bouganville - el 15 de febrero de 1767 - con el fin de cumplir las órdenes de entregar el citado establecimiento, previo pasaje por la capital del virreinato "con el fin de auxiliar con sus luces las pocas o ningunas que teníamos de aquel país", y de recibir de los jueces y oficiales reales lo que restaba de una indemnización pactada por la entrega. Pero había otro establecimiento en Malvinas que preocupaba a la corona española. En diciembre de 1766, sin delatar el punto geográfico de su base, el comodoro McBride había intimado -sin resultado- a los franceses la evacuación de Port Louis.
Consciente España sobre el peligro que esto implicaba para su soberanía, implementó sucesivas expediciones de reconocimiento. Entre ellas destacan:
- la encomendada al capitán de fragata Domingo Perler, a bordo del chambequin Andaluz, con salida desde Montevideo el 23 de diciembre de 1768,
- el viaje del teniente de navío Francisco Gil y Lemos, zarpando de Buenos Aires en diciembre de 1768 en la fragata Santa Rosa, y
- desde el mismo punto, el 6 de enero de 1770, la partida del piloto José Goicoechea hacia Deseado, donde debía aguardar el arribo de las fragatas Santa Catalina, a cargo del capitán de fragata Fernando Ruibalcaba, y el chambequin Andaluz, comandado por el ya mencionado Perler. Esta última expedición confirmo las presunciones españolas, ya no existían dudas acerca del enclave inglés de Puerto Egmont, que desde el 8 de enero de 1765 se había establecido en la parte oeste del archipiélago de Malvinas, mirando estratégicamente hacia la costa oriental patagónica y Estrecho de Magallanes.
La guardia del Plata
La corona española delegó la responsabilidad de la custodia y preservación de la región sureña en ambas ciudades del Plata. La tarea resulto difícil por varios factores: la vulnerabilidad que implicaban la distancia, la inclemencia y la soledad de esas tierras inhóspitas, y la calidad de los intereses -tanto económicos como políticos-que allí se conjugaban.
En la Península se generaron una serie de medidas, la primera de las cuales se patentizó el 8 de mayo de 1770, cuando el gobernador de Buenos Aires ordenó la organización de una expedición al mando del general de la Armada Juan Ignacio de Madariaga. La fuerza, compuesta por las fragatas Industrie, Santa Bárbara, Santa Catalina y Santa Rosa y el chambequin Andaluz, zarpó de Montevideo el 11 de mayo con órdenes de forzar la evacuación de Port Egmont. Tal misión se llevo a cabo exitosamente, con la capitulación lograda el 10 de junio. El alerta permanente por la amenaza en sus colonias de América llevó a la corona hispánica a dictar disposiciones fundamentales:
- el 8 de agosto de 1776 se creo el Virreinato del Rio de la Plata, con Buenos Aires por capital,
- otra real cedula fechada el siguiente día designaba a Montevideo como Apostadero del Atlántico Sur, con la responsabilidad de la defensa de la soberanía de la corona española en la región, y custodia de las bajas latitudes atlánticas.
jueves, febrero 08, 2007
Montevideo cobijó los restos mortuorios de Shackleton
El 5 de enero de 1922, este expedicionario inglés falleció a bordo del “Quest”, cuando se encontraba en Georgia del Sur, dispuesto para un nuevo emprendimiento exploratorio en la Tierra Enderby.
Sus restos llegaron a Montevideo el 29 del mismo mes y al día siguiente fueron embalsamados en el Hospital Militar.
El 15 de febrero, luego de rendírsele los honores correspondientes, fueron llevados nuevamente a Georgia del Sur para que disfrutase eternamente de aquellas tierras que fueron su motivo de vida.
Fuente: disertación de la Lic. Cristina Montalbán durante el 1er.Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida – octubre de 2004.
La Lic. Montalbán es egresada de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; integra el Grupo de Historiadores Antárticos Iberoamericanos que funciona en el ámbito de la RAPAL (Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos).
email: olo03@adinet.com.uy
Dos uruguayos participaron en la XXI campaña antártica argentina en 1956
Entre el 26 de noviembre de 1956 y el 30 de marzo de 1957, los entonces Teniente de Navío(C.G.) Ruben R. VARELA (f) a bordo del rompehielos A.R.A. GRAL. SAN MARTÍN y Alférez de Navío (C.G.) Héctor W. BOMIO a bordo del transporte A.R.A. BAHÍA AGUIRRE, participaron en la XXI Campaña Antártica Argentina. Manifestó el Capitán de Navío (C.G.)(R) Héctor W. BOMIO cuando hizo entrega al Comandante en Jefe de la Armada Vice Almirante Juan H. Fernández Maggio de una copia del informe que elevó al Mando Naval al regresar de su misión, …”recuerdo con emoción las experiencias marineras vividas, los trabajos realizados, los peligros sorteados, la amistad sincera y necesaria entre personas, no importa su nacionalidad, que trabajan en este continente con un clima cambiante tan rápidamente, con temperaturas bajo cero, con temporales frecuentes, vientos de hasta 180 km/h y que necesitan ayudarse…” El mes de febrero de 1957 les encontró navegando entre Islas Orcadas e Isla Livingstone, destacamento Teniente Cámara y bahía Escurra. Es de destacar que entre 1957 y 1958 se desarrolló el Año Geofísico Internacional durante el cual se llevaron a cabo las investigaciones y conversaciones que desembocaron en la firma del Tratado Antártico en diciembre de 1959.
Esta información surge de la disertación de la Lic. Cristina Montalbán durante el 1er.Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida – octubre de 2004.
La Lic. Montalbán es egresada de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; integra el Grupo de Historiadores Antárticos Iberoamericanos que funciona en el ámbito de la RAPAL (Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos).
La Asociación Civil ANTARKOS posee copia del informe que acredita la veracidad de estos datos, según lo publica en su Comunidado del mes de febrero de 2007.
Fuente: olo03@adinet.com.uy
jueves, marzo 09, 2006
Nuevo aspecto de la Base Artigas: desapareció el "wannigan científico"
El antiguo "Wannigan Científico" hecho con contenedores unidos, lleno de remiendos y pasadizos, ya no existe.
Aquel wannigan que fue parte de la historia de la creación de la base, y que cada dotación ponía como fondo de sus fotos, es ahora un recuerdo.
Cuantas historias, cuantos recuerdos cuanto trabajo, se ha ido con esas viejas chapas... pero el progreso no se detiene y hoy un nuevo edificio de dos plantas ocupa ese mismo lugar.
Pero bienvenido sea. Sin duda la base progresa y eso nos llena de orgullo.

La Base Artigas está ubicada en la Isla Rey Jorge, la cual forma parte del Archipiélago de las Shetland del Sur.
Sus coordenadas exactas son 62º 11´04´´ de latitud Sur y 58º 54´09´´ de longitud Oeste
Está ubicada a unos 100 Km. de la Península Antártica, y a 3012 Km de la ciudad de Montevideo y a 3104 Km del Polo Sur.
Ver más en http://geocities.com/antarkosxvi/noticias/ubicacion_bcaa.htm
En el mes de diciembre de 2005, el Diario la República publicaba esta nota sobre la amopliación de las instalaciones de la Base Artigas:
Amplian instalaciones en la Base Artigas de Uruguay, en la Isla Rey Jorge
Publicado en La República
http://www.diariolarepublica.com/
11 nov 05
Nueva base científica uruguaya en la Antártida
Antes de fin de año, el Ministerio de Defensa planea comenzar a construir un nuevo edificio científico en la base antártica José Artigas. Por esto, el próximo 6 de diciembre estaría zarpando el buque ROU 04 "General Artigas" con materiales y personal para, además de empezar con las obras edilicias, realizar importantes relevamientos científicos en su ruta.
El Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley por el que se solicita la incrementación en el número de efectivos de nuestras Fuerzas Armadas en la Campaña Antártica "Navant I" por parte del buque de la Armada ROU 04 "General Artigas", entre el 6 de diciembre próximo y el 10 de enero de 2006.
Complementando la misión asignada al ROU 26 "Vanguardia", que zarpará cargando al máximo de material y personal para satisfacer las necesidades de los compatriotas en la Antártida, le corresponde al ROU 04 el traslado de 200 toneladas de equipos y materiales de instalación, así como también del personal operario necesario para la construcción de un nuevo edificio en la Base uruguaya. Esta edificación, cuyo comienzo de obras está previsto para antes de fin de año, permitirá sustituir instalaciones ya clausuradas y proveer un nuevo laboratorio científico y nuevos locales para el personal, que según el Ministerio de Defensa, en su proyecto de ley, "está operando en condiciones límite de seguridad".
Para llevar a cabo esta misión, se empleará el buque ROU 04, General Artigas", ya que es el único poseedor de las capacidades de transporte requeridas dentro de la Armada, puesto que según el Instituto Antártico Uruguayo, es difícil obtener un traslado marítimo a costos accesibles a través de un buque mercante. Durante su navegación hacia y desde la Isla Rey Jorge en el archipiélago de las Shetland del Sur, el buque participará en actividades de control de la contaminación y preservación del medio ambiente, extracción de muestras para estudios oceanográficos, relevamientos batimétricos y obtención de datos meteorológicos.
jueves, setiembre 15, 2005
Primer reportaje uruguayo en la Antártida en 1958
En el marco del Año Geofísico Internacional, en 1958 los uruguayos Hugo Rocha (periodista) y Antonio Caruso (fotógrafo) envíados por el Diario EL DIA, visitaron bases argentinas, chilenas e inglesas embarcados en el ARA "Bahía Aguirre" de la Armada Argentina.
Fuentes:
viernes, mayo 06, 2005
Ley Nº 14.971 Apruébase el Tratado sobre la Antártida
APROBACIÓN
El Consejo de Estado ha aprobado el siguiente
PROYECTO DE LEY
Artículo 1º.- Apruébase el Tratado de Washington sobre la Antártida, de 1º de diciembre de 1959.
Artículo 2º.- Comuníquese, etc.
Sala de Sesiones del Consejo de Estado, en Montevideo, a 11 de diciembre de 1979.
Decreto 555/994 Reglamento del IAU
Visto: la gestión del Instituto Antártico Uruguayo por la cual solicita la aprobación de un nuevo Reglamento de Organización y Funcionamiento en sustitución del aprobado por el Decreto 137/981 del 24 de mayo de 1981.
Resultando: I) que el Instituto referido ha incrementado sus tareas y responsabilidades en virtud de la participación en foros internacionales. II) que ello ha determinado su intervención en operaciones de Bases, Refugios y Expediciones en el Continente Antártico.
Considerando: que en la actualidad las referidas circunstancias hacen necesario contar con una estructura orgánica por la cual se permite distribuir equitativamente las funciones y ordenarlas de acuerdo a cometidos homogéneos.
Atento: a los fundamentos expuestos y a lo dispuesto en el artículo 103 del Decreto Ley 14.416 del 28 de agosto de 1985.
El Presidente de la República
DECRETA:
Artículo 1º.- Apruébase el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Instituto Antártico Uruguayo, el que quedar redactado de la siguiente manera:
REGLAMENTO DE ORGANIZACION Y FUNCIONAMIENTO DEL INSTITUTO ANTARTICO URUGUAYO
1. OBJETIVO.
El Instituto Antártico Uruguayo es el organismo Nacional dependiente del Ministerio de Defensa Nacional encargado de programar y desarrollar las actividades científicas, tecnológicas y logísticas antárticas a los efectos de establecer el Programa Antártico Nacional, dentro de la competencia de la normativa vigente, acorde a lo dispuesto en el Sistema del Tratado Antártico y a las directivas que emanen del Poder Ejecutivo.
2. FUNCIONES
2.1. Formular, efectuar y evaluar investigaciones y exploraciones científicas, técnicas y logísticas en el área del Sistema del Tratado Antártico, mediante la creación y administración de Grupos de Trabajo específicos.
2.2. Promover y regular el estudio de ciencias aplicadas al área del Sistema del Tratado Antártico, por parte de Organismos Públicos, Universidades e Instituciones privadas Nacionales, a través de la formulación de Convenios con las entidades involucradas.
2.3. Fomentar y difundir la enseñanza de los intereses nacionales Antárticos a través de la colaboración con las autoridades de la Enseñanza Nacional en sus distintos niveles.
2.4. Participar en tareas de difusión de las actividades antárticas nacionales, a través de exposiciones, programas de comunicación masiva, actividades literarias, artísticas, publicaciones, distribución de información u otras, relacionadas con este cometido.
2.5. Mantener presencia en el área del Sistema del Tratado Antártico, a través de Bases, Refugios y Expediciones, administrando dichas actividades dentro de lo establecido en dicho Sistema.
2.6. Formular, evaluar y ejecutar las normas necesarias para la preservación del medio ambiente Antártico y sus ecosistemas dependientes y asociados.
2.7. Asesorar al Poder Ejecutivo sobre temas de su competencia y ejecutar aquellos cometidos Antárticos que este determine.
2.8. Integrar las Delegaciones Permanentes y No Permanentes de la República ante Organismos Internacionales, Órganos, Entidades, Conferencias y eventos de carácter Público o Privado referidos a la temática antártica o afines y representar a aquella cuando el Poder Ejecutivo lo disponga expresamente.
2.9. Proponer al Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Estado que corresponda, la ratificación de los Proyectos de Convenios, Convenciones, Resoluciones y Recomendaciones acordadas dentro del Sistema del Tratado Antártico.
2.10. Gestionar y proponer la celebración de Convenios de carácter científico, tecnológico o logístico con entidades similares públicas o privadas de otros países.
3. ORGANIZACION
3.1. El Instituto Antártico Uruguayo, depender del Ministerio de Defensa Nacional.
3.2. El órgano de Dirección ser un Consejo Directivo integrado por 6 Consejeros representantes del Ministerio de Defensa Nacional (dos por cada una de las Fuerzas), 2 Consejeros representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores (1 titular y 1 alterno) y 2 Consejeros representantes del Ministerio de Educación y Cultura (1 titular y 1 alterno), todos los titulares con voz y voto y con las responsabilidades y funciones que se detallan en el presente Reglamento. En ausencia del titular los alternos tendrán las mismas responsabilidades y funciones.
3.3. Los Consejeros integrantes del Consejo Directivo serán designados por el Poder Ejecutivo.
3.4. a) Los Consejeros representantes del Ministerio de Defensa Nacional deberán tener jerarquía de Oficial Superior en actividad o en retiro.
b) La Presidencia ser ejercida por el Consejero representante del Ministerio de Defensa Nacional con mayor antigüedad, pudiendo ser en este caso un Oficial General o equivalente en actividad.
c) En el caso de ausencia temporal, el cargo de Presidencia ser ejercido por el representante del Ministerio de Defensa Nacional en actividad con mayor antigüedad.
3.5. Los representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores deberán tener jerarquía igual o superior a Ministro Consejero.
3.6 Los representantes del Ministerio de Educación y Cultura deberán tener título Profesional Universitario con una antigüedad mínima de 10 años en el ejercicio de la Profesión.
3.7. Los Consejeros representantes del Ministerio de Defensa Nacional que no ejerzan la Presidencia del Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo asumirán la jefatura de las Direcciones: Secretaría General, Administración de Personal, Planes y Operaciones, Logística y Financiero Contable, con los cometidos homogéneos y específicos previstos en el presente Reglamento, según se detalla en el numeral 3.10.3. y las tareas que el Manual Orgánico establezca.
3.8 El Consejero representante del Ministerio de Educación y Cultura asumir la Jefatura de la Dirección Coordinación Científica y las tareas que el Manual Orgánico establezca.
3.9. El Consejero representante del Ministerio de Relaciones Exteriores asumir la Jefatura de la Dirección Relaciones Internacionales y las tareas que el Manual Orgánico establezca.
3.10 TAREAS
3.10.1. Presidencia
3.10.1.1. Designación según numeral 3.4.
3.10.1.2. Relación de Dependencia
- Depende directamente del Ministro de Defensa Nacional.
- Dependen del Presidente del Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo los integrantes del Consejo Directivo a cargo de las siguientes Direcciones:
a) Dirección - Secretaría General.
b) Dirección - Administración de Personal.
c) Dirección - Planes y Operaciones
d) Dirección - Logística.
e) Dirección - Financiero Contable.
f) Dirección - Coordinación Científica
g) Dirección - Relaciones Internacionales.
- Dependen del Presidente del Consejo Directivo las siguientes Jefaturas:
h) Departamento de Asesoría Jurídica.
i) Jefes de Misiones
j) Jefes de Expediciones.
k) Departamento de Relaciones Públicas
- La Presidencia podrá delegar las funciones Especificadas en i) y j) por Resolución del Consejo Directivo.
3.10.1.3. Contar a requerimiento con:
a) Asesoría Científica para la evaluación de Proyectos.
b) Comisión de Adjudicación, cuando corresponda.
c) Comisión de Publicaciones para la determinación de la política de publicaciones.
- El Manual Orgánico establecerá las funciones, responsabilidades y procedimientos de integración y actuación de las Comisiones especificadas precedentemente.
3.10.1.4. Funciones
a) Administrar las actividades del Instituto Antártico Uruguayo.
b) Asesorar al Ministerio de Defensa Nacional en todo lo relacionado con los cometidos y funciones del Instituto Antártico Uruguayo.
c) Convocar al Consejo Directivo de acuerdo al régimen de trabajo adoptado por este.
d) Presidir las Sesiones del Consejo Directivo.
e) Suscribir las Actas de las Sesiones del Consejo Directivo y todas las comunicaciones y órdenes que deberán ser refrendadas por el Director de Secretaría General o Director de Finanzas cuando se refieran en este último caso a: recursos, disponibilidades o créditos.
f) Suscribir convenios con la aprobación correspondiente del Poder Ejecutivo o Poder Legislativo, en su caso, de acuerdo a las funciones especificadas en el numeral 2. y según lo estipulado en los numerales 2.2, 2.9 y 2.10 que deberán ser además refrendados por el Director de Secretaría General.
g) Representar al Consejo Directivo salvo que este, por razones especiales, resuelva que dicha representación la ejerza otro de sus miembros.
h) Fijar los horarios de las tareas Administrativas.
i) Fijar las Normas de Operación y Funcionamiento de las Bases y Refugios.
j) Autorizar la asignación de rubros, según lo resuelto en el Consejo Directivo.
3.10.2 Directores
3.10.2.1. Designación.
Según lo especificado en los numerales 3.7, 3.8 y 3.9
3.10.2.2. Relación de Dependencia
- Dependerán del Presidente del Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo.
- Dependen de los Directores, los Departamentos Identificados en el Manual Orgánico, para el cumplimiento de las tareas especificadas en el numeral 3.10.
3.10.2.3. Cada Dirección estar integrada por personal Superior y Subalterno de cada Fuerza, manteniendo el equilibrio como organismo conjunto y según la especialización de cada integrante y por personal del Ministerio de Defensa Nacional acorde a lo que establezca el Manual Orgánico. 3.10.2.4. Responsabilidades
a) Los Directores asumirán la responsabilidad de conducción de las respectivas Direcciones y presentarán ante el Consejo Directivo aquellos temas inherentes a su Dirección, siendo los responsables de ejecutar aquellos cometidos acordados por el Consejo Directivo para su área de competencia.
b) Los Directores asumirán la representación ante el Consejo Directivo y la conducción de aquellos Grupos de Trabajo (de acuerdo a la normativa especificada en el numeral 5), según el área de competencia de cada Dirección.
c) Evaluación y selección de los Proyectos Científicos presentados por la Dirección Coordinación Científica.
d) En Misiones a las Bases Antárticas, asumirán su responsabilidad y conducirán las inspecciones previstas de acuerdo a la "Lista de Inspecciones" produciendo a su regreso el Informe escrito correspondiente.
e) Previo a cada Reunión del Sistema de Tratado Antártico, producirán un estudio escrito sobre la posición a sustentar en cada uno de los temas agendados debiendo elevar al regreso el Informe escrito de las conclusiones a las que se arribaron.
f) Las Direcciones se organizarán internamente según lo estipule el Manual Orgánico, que debe ser aprobado por Resolución del Consejo Directivo, pudiendo ser modificado por igual procedimiento.
3.10.3. ORGANIZACION ADMINISTRATIVA DE LAS DIRECCIONES (Organigrama según Anexo "A")
3.10.3.1. Dirección - Secretaría General.
- Ejercer la Jefatura de la Dirección Secretaría General, contando para el desarrollo de sus tareas con un Departamento de Secretaría y un Departamento de Tratados.
- Refrendar las Comunicaciones y Ordenes según lo especificado en el numeral 3.10.1.4. - literal e y f.
3.10.3.1.1 Funciones
- Ejercer la Secretaría del Consejo Directivo.
- Administrar :
- la Mesa de Entrada y Salida y el Correo Oficial.
- el Archivo del Instituto Antártico Uruguayo.
- el Centro de Procesamiento de Datos en coordinación con las otras Direcciones.
- Efectuar a requerimiento, las coordinaciones entre las distintas Direcciones en los cometidos inherentes a su área funcional.
- Llevar a cabo el relacionamiento con los Organismos y Órganos componentes del Sistema del Tratado Antártico.
- Confeccionar Proyectos de Tratados y Convenios sometiéndolos al Consejo Directivo para su aprobación, previo a su concreción.
3.10.3.1.2. Relación de Dependencia
- Contar con el personal previsto en el Manual Orgánico.
3.10.3.2. Dirección - Administración de Personal
Ejercer la Jefatura de la Dirección contando para el desarrollo de sus tareas con un Departamento de Personal y un Departamento de Servicios.
3.10.3.2.1. Funciones
- Administrar el Personal del Instituto Antártico Uruguayo, su documentación y calificaciones, manteniendo actualizados los Registros de Personal que hallan cumplido
Misiones en tareas Antárticas.
- Desarrollar la política de Sanidad de las Dotaciones de Bases.
- Tomar a su cargo:
- el relacionamiento del Instituto Antártico Uruguayo con las familias de las Dotaciones a fin de colaborar en su mejor desempeño.
- la tramitación de la correspondencia privada de las Dotaciones de Bases, Personal Científico, Técnico y Logístico que se encuentre en ellas.
- la tramitación y seguimiento de las Misiones Oficiales.
- la Administración y Mantenimiento de las Sedes y Depósitos del Instituto Antártico Uruguayo.
- instrumentación, realización y archivo de proyectos audio visuales del Instituto Antártico Uruguayo en coordinación con el Departamento de Relaciones Públicas.
3.10.3.2.2. Relación de Dependencia.
- Contar con el Personal previsto en el Manual Orgánico.
3.10.3.3. Dirección - Planes y Operaciones
- Ejercer la Jefatura de la Dirección contando para el desarrollo de sus tareas con un Departamento de Planes, un Departamento de Operaciones y con los Jefes de Bases y Refugios Antárticos.
3.10.3.3.1 Funciones
- Administrar :
- la Jefatura de las Bases y Refugios en el área del Sistema del
Tratado Antártico.
- las operaciones a realizar en el área del Sistema del Tratado
Antártico, por las Dotaciones de las Bases, Refugios y
Expediciones.
- la política de transporte aéreo y marítimo para el sostenimiento
de las Operaciones Antárticas en coordinación con las Fuerzas
correspondientes.
- los Laboratorios e Instrumental Científico a cargo del Instituto
Antártico Uruguayo y aquel que se encuentre en las Bases y
Refugios.
- Proporcionar al Consejo Directivo la política de Selección de Personal.
- Efectuar la Selección de las Dotaciones de Bases y Refugios y su adiestramiento, asesorando en la preparación del Personal Científico, Técnico y Logístico que concurran a realizar tareas en las mismas.
- Determinar los requerimientos de mantenimiento de Bases, Refugios y Expediciones en coordinación con la Dirección Logística.
- Publicar las Actividades Científico-Técnicas y de Servicio de carácter nacional e internacional, según el criterio establecido por la Comisión de Publicaciones.
3.10.3.3.2 Relación de Dependencia
- Contar con el Personal previsto en el Manual Orgánico.
3.10.3.4. Dirección - Logística
- Ejercer la Jefatura de la Dirección contando para el desarrollo de sus tareas con un Departamento de Abastecimiento, un Departamento de Stock y un Departamento de Mantenimiento.
3.10.3.4.1. Funciones
- Determinar los requerimientos para el sostenimiento de las Operaciones Antárticas en coordinación con la Dirección Planes y Operaciones.
- Realizar el stock de materiales, en particular, vestimenta, repuestos y vituallas.
- Administrar en coordinación con la Dirección Planes y Operaciones:
- la política de transporte de las Bases y su mantenimiento.
- la política de comunicaciones de las Bases y su mantenimiento.
- la política de generación energética de las Bases y su mantenimiento.
- los equipos asignados a las Bases y su mantenimiento.
- Propondrá al Consejo Directivo la arquitectura para el desarrollo de Bases y Refugios. 3.10.3.4.2. Relación de Dependencia
- Contar con el personal previsto en el Manual Orgánico.
3.10.3.5. Dirección - Financiero Contable
- Ejercer la Jefatura de la Dirección, contando para el desarrollo de sus tareas, con un Departamento de Tesorería, un Departamento de Adquisiciones y un Departamento de Contabilidad.
- Refrendar las comunicaciones, documentación y órdenes según lo especificado en el numeral 3.10.1.4., literales e y f
3.10.3.5.1 Funciones
- Se hará cargo:
- de la custodia de fondos, títulos y valores asignados al Instituto Antártico Uruguayo.
- de la compra de los requerimientos determinados por el Consejo Directivo, sometiendo las mismas a los controles establecidos por el Departamento de Contaduría y por la Comisión de Adjudicación, en cuanto corresponda.
- de la evaluación financiera de Proyectos Científicos, Misiones y Expediciones que deban desarrollarse en el cumplimiento de las tareas asignadas al Instituto Antártico Uruguayo ante requerimiento del Consejo Directivo, en coordinación con las Direcciones involucradas.
- Confeccionar :
- Balances y Presupuestos de Gastos e Inversiones.
- Los Libros de Caja, de acuerdo al marco legal vigente.
- Verificar :
- el cumplimiento de normas vigentes, elevando a la Comisión de Adjudicaciones las propuestas que las disposiciones administrativas exijan.
- los movimientos de fondos y valores de la Tesorería, certificando los Ingresos, las Ordenes de Pago y efectuar Arqueos periódicos de existencia.
- Efectuar , registrar y controlar los movimientos de fondos y el cumplimiento de las Ordenes de Pago que reciba.
- Solicitar la intervención del despachante de aduana del Ministerio de Defensa Nacional, cuando corresponda.
- Mantendrá informado al consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo sobre la relación compromisos de gastos-disponibilidad de Recursos, sobre los Rubros afectados al ejercicio.
3.10.3.5.2. Relación de Dependencia.
- Contar con el personal previsto en el Manual Orgánico.
- La Jefatura del Departamento de Contaduría estar a cargo de un Contador Público.
3.10.3.6 Dirección - Coordinación Científica
- Ejercer la Jefatura de la Dirección contando para el desarrollo de sus tareas con un Departamento de Biblioteca y un Departamento de Proyectos
3.10.3.6.1. Funciones
- Administrar :
- la Biblioteca
- el Banco de Datos Científicos
- Efectuar:
- la evaluación primaria de Proyectos de Investigación Científica presentados al Instituto Antártico Uruguayo informando su valoración técnica al Consejo Directivo previo a la determinación de su factibilidad económica.
- el relacionamiento Técnico con Institutos y Universidades para el desarrollo de Proyectos Científicos.
- el seguimiento de los Proyectos Científicos que se desarrollen en el Instituto Antártico Uruguayo.
3.10.3.6.2. Relación de Dependencia
- Contar con el personal previsto en el Manual Orgánico.
3.10.3.7. Dirección - Relaciones Internacionales
- Ejercer la Jefatura de la Dirección
3.10.3.7.1. Funciones
- Efectuar :
- el relacionamiento diplomático con los Países integrantes del Sistema del Tratado Antártico en apoyo de las actividades nacionales antárticas.
- el asesoramiento al Consejo Directivo en materia de política antártica en tanto esta forma parte de la política exterior del país.
3.10.3.7.2. Relación de Dependencia
- Contar con el personal previsto en el Manual Orgánico.
3.10.3.8. Departamento de Asesoría Jurídica
- Estar integrado por Juristas designados por el Poder Ejecutivo.
- Tendrá como cometido brindar a requerimiento de la Presidencia del Consejo Directivo asesoramiento, en relación a la aplicación de las normas emanadas del Sistema del Tratado Antártico, así como también la fundamentación jurídica capaz de sustentar la posición del País en aquellos Foros Antárticos donde se traten temas de su especialidad.
- Brindar asesoramiento en relación a la concreción de Convenios, Contratos y Tratados, así como también en todos aquellos cometidos referidos al relacionamiento Institucional Público o Privado del Instituto Antártico Uruguayo.
3.10.3.9. Jefes de Misiones
- Administrar n las Misiones de acuerdo a las Directivas emanadas por el Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo, a través de su Presidencia.
3.10.3.10 Jefes de Expedición
Administrar n las Expediciones de acuerdo a las Directivas emanadas por el Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo a través de su Presidencia.
3.10.3.11 Departamento de Relaciones Públicas
- Administrar la política de Relaciones Públicas del Instituto Antártico Uruguayo sobre las actividades antárticas nacionales, de acuerdo a las Directivas emanadas del Consejo Directivo.
- Promover y administrar la realización de Seminarios, Congresos, Conferencias y demás tareas de difusión de acuerdo a las Directivas emanadas del Consejo Directivo.
- Establecer relación con los diferentes órganos de Prensa y Difusión, a efectos de promover las actividades antárticas nacionales refrendando los comunicados oficiales al respecto.
4. CONSEJO DIRECTIVO
4.1. Integración
4.1.1 Según los numerales 3.2 a 3.9
4.1.2 El cargo de Consejero es incompatible con el de Jefe o Miembro de cualquier Grupo de Trabajo (Científico, Técnico Logístico).
4.2 Funciones
4.2.1 Asesorar al Poder Ejecutivo en todo lo atinente a los cometidos que el presente Reglamento atribuye al Instituto Antártico Uruguayo
4.2.2 Controlar el cumplimiento de los Objetivos y principios del Sistema del Tratado Antártico.
4.2.3 Dictar pautas generales de política y comportamiento Antártico para las actividades que deban desarrollar los integrantes de las Bases, Refugios y Expediciones, de acuerdo a las Normas establecidas por el Sistema de Tratado Antártico y a las Directivas emanadas del Poder Ejecutivo.
4.2.4 Proponer la representación del Instituto Antártico Uruguayo ante Organismos, Órganos, Foros, entidades y eventos nacionales e internacionales, públicos o privados para cumplir con los cometidos establecidos en el numeral 2. o previstos en el Sistema del Tratado Antártico.
4.2.5 Aprobar el presupuesto de Gastos e Inversiones presentado por la Comisión de Planificación de Finanzas integrada por el Director Financiero Contable, más un Director representante de cada una de las Fuerzas, uno del Ministerio de Relaciones Exteriores y uno del Ministerio de Educación y Cultura designados a tales efectos por el Consejo Directivo.
4.2.6 Controlar la Rendición de Cuentas de cada Ejercicio elevada por el Director de Financiero Contable con la refrenda del jefe del Departamento de Contabilidad.
4.2.7 Efectuar un seguimiento mensual del Estado de Gastos e Inversiones.
4.2.8 Convocar Auditoría cuando así lo crea conveniente.
4.2.9 Formular política de difusión, educación e información sobre la temática Antártica en general y las Actividades Antárticas en particular, disponiendo su ejecución a través de la Dirección correspondiente.
4.2.10 Aprobar el Manual Orgánico del Instituto Antártico Uruguayo, así como las propuestas de modificación que se requieran, mediando para tales circunstancias la solicitud de hasta tres Consejeros.
4.2.11 Aprobar la Dotación de las Bases y Refugios así como el correspondiente Manual Orgánico de las mismas.
4.2.12 Fijar la integración de los Grupos de Trabajos Científicos, Técnicos y Logísticos ante requerimiento fundado del Director correspondiente.
4.2.13 Fijar la política de selección de personal para las Dotaciones de Bases, Refugios y Expediciones ante propuesta de la Dirección Planes y Operaciones.
4.2.14 Designar a los Jefes de Bases, Refugios y Expediciones y aprobar la propuesta de su integración.
4.2.15 Aprobar la implementación de los Programas Científicos, Técnicos y Logísticos a requerimiento de los respectivos Directores.
4.2.16 Administrar las Actividades Científicas a desarrollar dentro del marco del Programa Nacional Antártico.
4.2.17 Proponer el desarrollo de Expediciones Antárticas.
4.2.18 Formular, ejecutar y controlar el cumplimiento de las funciones atribuidas en el numeral 2. del presente Reglamento.
4.2.19 Requerir la evaluación financiera de Proyectos Científicos, Técnicos y Logísticos, Misiones y Expediciones previo a disponer su ejecución.
4.2.20 Efectuar coordinación con Institutos Privados con Personería Jurídica que cumplan tareas de apoyo a la actividad Antártica Nacional (Ligas, Fundaciones, Asociaciones, etc.) a efectos de proponer y administrar los apoyos a obtener y las tareas de difusión a cumplir.
4.3. De las Sesiones
4.3.1 Las Sesiones serán Ordinarias o Extraordinarias.
- Las Ordinarias, son las que se celebran periódicamente en los días y horas fijados por el consejo Directivo.
- Las Extraordinarias son las que se realizan por solicitud fundada de algún miembro del Consejo Directivo fuera del régimen que hace referencia el párrafo anterior.
4.3.2 Para la realización de las Sesiones ser necesario la presencia en Sala de más de la mitad de componentes del Consejo Directivo.
4.3.3 Después de comprobado el quorum, el Presidente declarar abierta la Sesión y dispondrá la lectura del Acta de la Sesión anterior, procediéndose a ratificar y firmar la misma, luego de lo cual se proceder a considerar el Orden del Día.
4.3.4 El Orden del Día incluirá :
a) Temas Agendados a ser presentados por cada Consejero en su carácter de Presidente, Director o Consejero.
b) Temas Incidentales presentados con igual precedencia que en el párrafo anterior.
c) Documentación Entrada y salida relevante, a ser informada por la Dirección de Secretaría General.
4.3.5 El Consejo Directivo llevar un Libro de Actas de las Sesiones que realice, en las que, además de las formalidades de rigor, (fecha, hora de comienzo y finalización, asistencias, inasistencias, etc.) se consignar n las Resoluciones que se adopten al final de cada tema, especificando la Dirección a cargo de su ejecución.
4.3.6 La consideración de un asunto del Orden del Día podrá interferirse para votar la declaración de urgencia de otro que se promueva. Son cuestiones de urgencia las que no admiten aplazamiento a juicio de más de la mitad de los Consejeros presentes con voto, debiendo tratarse de inmediato.
4.3.7 Las Resoluciones del Consejo Directivo se adoptarán preferentemente por consenso entre los asistentes a la Sesión. En caso de votación nominal y de producirse empate, el Presidente decidirá mediante el mecanismo de doble voto.
5. GRUPOS DE TRABAJO.
Para una más efectiva organización, el Instituto Antártico Uruguayo está facultado a integrar Grupos de Trabajo en la reas Científica, Técnica o Logística que Dependerán directamente de un Director (según la especialidad del Grupo), por disposición del Consejo Directivo, pudiendo ser integrados en forma uni o pluripersonal.
5.1 Cometidos.
5.1.1 Desarrollar Proyectos (Científicos, Técnicos o Logísticos) de su especialidad, bajo la supervisión del Director correspondiente, quien informar al Consejo Directivo los estudios a desarrollar, la evaluación constante de su avance y las conclusiones toda vez que le sean requeridos.
5.1.2 El Consejo Directivo designar a los Jefes de cada Grupo de Trabajo (civiles o militares) con expresión concreta de la tarea o proyecto a desarrollar, teniendo especial consideración a la idoneidad y capacidad profesional del postulante.
5.1.3 Dependerán del Jefe del Grupo de Trabajo todos aquellos Técnicos (civiles o militares) cuya integración disponga el Consejo Directivo, a propuesta del propio Grupo
de Trabajo.
5.1.4 El Jefe del Grupo de Trabajo firmar toda la documentación concerniente al mismo, junto con el Director responsable de su área de competencia.
5.1.5 Los Jefes de Grupo (Científico, Técnico o Logístico) son responsables de las tareas desarrolladas por los integrantes del mismo, debiendo supervisar la utilización de fondos, equipos o instrumental asignado al mismo.
5.1.6 Por invitación del Consejo Directivo o a requerimiento del mismo, los Jefes o integrantes del Grupo de Trabajo, podrán asistir a las Sesiones con derecho a voz.
5.1.7 Los Grupos de Trabajo, podrán disponer de los locales, Sede del Instituto Antártico Uruguayo, o utilizar los servicios de sus Institutos de procedencia para el desarrollo de sus tareas, previa coordinación con el Director responsable de su área de competencia.
5.1.8 Deberán suscribirse Actas de Resoluciones de los Grupos de Trabajo (Científico, Técnico o Logístico), las que serán firmadas en todos los casos por el Jefe del Grupo y
refrendadas por el Director responsable. Las Actas de referencia podrán ser requeridas por el Consejo Directivo para fines aclaratorios sobre el desarrollo del proyecto.
5.1.9 El Instituto Antártico Uruguayo poseer la autoría intelectual de los Proyectos Científicos o Técnicos en desarrollo, pudiendo, para nuevos Proyectos, coordinar una autoría compartida, a través de Convenios específicos, cuando medie la participación de otros Institutos y Organismos Públicos o Privados, Nacionales o Internacionales.
5.2 Comisión de Planificación de Finanzas.
5.2.1 Integrada según lo establecido en el numeral 4.2.5, tendrá como cometido proponer la distribución de Gastos según los Rubros asignados para Gastos e Inversiones en cada Ejercicio.
6. VARIOS
6.1 Los Programas Antárticos a desarrollar por otros componentes del Estado o por Organizaciones Privadas, deberán realizarse previa coordinación con el Instituto Antártico Uruguayo, representante oficial del Estado ante el Sistema del Tratado Antártico.
6.2 Dispónese de un plazo de 90 días a partir de la aprobación del presente Reglamento de Organización y Funcionamiento del Instituto Antártico Uruguayo para la puesta en vigencia del Manuel Orgánico de dicho Instituto y del Manual Orgánico de las Bases.
6.3 Las actividades Turísticas en el área del Sistema del Tratado Antártico a llevarse a cabo, tanto por operadores locales como por turistas connacionales, deberán ajustarse a las normas en vigencia previstas por el Sistema del Tratado Antártico, para lo cual y previo a la planificación de dicha tarea, deber recabarse la información pertinente al Instituto Antártico Uruguayo.
6.4 El personal dependiente de otras Unidades Administrativas, que permanezcan en el área del Sistema del Tratado Antártico en Misiones del Instituto Antártico Uruguayo, hará uso de licencia al finalizar su Misión según el criterio que emplee la propia administración y no bajo la dependencia del Instituto Antártico Uruguayo.
Art. 2§.- Deróganse los Decretos 137/981 de 24 de marzo de 1981, 297/987 de 23 de junio de 1987 y 201/989 de 2 de mayo de 1989.
Art. 3§.- Comuníquese, publíquese, archívese.-
LACALLE HERRERA - RODOLFO GONZALEZ RISSOTTO
